jueves, 31 de octubre de 2013

Carta abierta a El Corte Inglés





Señor Mandamás de El Corte Inglés:
Quisiera hacerle llegar a través de estas humildes letras que estoy muy descontento con el abandono al que tiene sometido a nuestro Tosantos.
Sí, sí, ya sé que es difícil ponerles ojos y bocas a una castaña, nuez o una caña de paladú, pero coño, algo ya se podrían haber inventado para no perder esta fiesta tan tradicional y andaluza.
Tal y como han hecho con el gordo vestido de rojo que bien que lo han cohabitado con nuestros Magos de Oriente, con las calabazas y las castañas bien podrían hacer combinaciones y artilugios de marketing y que los nacido en esta tierra tan carpetovetónica ella, pues, eso, que le marque el territorio a fea calabaza de donde no deberá salir.
Y es que verá usted, señor Mandamás. Los chiquillos que llegan a mi casa les dan vergüenza eso de decir “Truco o trato”, (puede que esta frase tan horrorosa sea una mala traducción del inglés yanqui, no lo sé). Y no digamos del vecino entrado en cierta edad, que abre la puerta y se encuentra con una cuadrilla de mocosos mal pintados y peor vestidos y le sueltan la frasesita. Lo primero que el hombre/mujer sonríe por agradar y a continuación llama a la parienta/marido y le grita: ¡Fulano/a, que aquí hay unos niños que venden algo!
Ahí hay negocio para que participen castañas y calabazas que en el fondo de eso se trata. Nosotros ya tuvimos una época de calabazas Rupertas que en nada se parecían a éstas y triunfaron enormemente en su día.
Lo escrito señor Mandamás, queremos que castañas y nueces tengan ojos y bocas para que estén en igualdad de condiciones con las cucurbitas americanas.
En sus prodigiosas manos las dejo para que al igual que el rey Midas, convierta la operación en oro para ambas partes.
He escrito.
P.D. Y yo me pregunto ahora: Los Tosantos no han resucitado de su alargo gracias a las calabacitas.

sábado, 19 de octubre de 2013

El PA entrega una pancarta al Ayuntamiento de Castellar

http://partidoandalucistadecastellar.blogspot.com.es/2013/10/entrega-de-una-pancarta-la-plataforma.html

sábado, 23 de marzo de 2013

Por el día de la poesía


  En la calle que fragua el negro hielo eviterno
encontré agachado un gemido, blanco y hondo,
que me pertenecía. Era una noche de invierno,
estaba bronco y perdido, con frío, supongo.

Parecía un cigoto confuso, sin genes.
La calle dentada le generaba un concierto
desconcierto, de idas y venidas de trenes,
de plebeyos rumores, que nunca fueron ciertos.


Lo abrigué entre mis dedos.
-¡Éh!, ¡tú me perteneces!-
y henchido tembló por la hora del lamento muerto,
por la barca oriunda de mi pecho. Hasta cien veces

recuerdo, como acompañado y hermoso su cuerpo
surcaba la esencia del jengibre entre los peces.
-¿Cómo está ella?
-Sigue allá, por los bares del puerto.

© Alejandro Salgado Sevilla “La Ecografía de las Ninfas

La Almoraima, un cadáver ilustre





            Aunque también  podíamos  aplicarle aquello de que entre todos lo mataron y ella sola se murió.
            Hoy en el 2013, apreciamos el triste espectáculo del gobierno andaluz con la  finca La ALMORAIMA, el latifundio más grande de Europa!
            ¡Bochornoso el paso dado por los dos partidos en  el gobierno andaluz!
            El PSOE, en un “alarde de valentía”,  se une a  Izquierda Unida en una proposición no de ley. O sea, a una petición tibia y carente  de intenciones.
            El Partido Popular, “impotente en ésta nuestra tierra”, calla,  acata y otorga las directrices de Madrid.
            Ante esta actitud, muchos andaluces y todos los andalucistas,  nos preguntamos ¿por qué  los dos partidos que están en el gobierno andaluz no hacen una proposición de ley y lo elevan con contundencia como lo haría cualquier otra comunidad autónoma?
           
            El PSOE ahora parece que  se ha despertado  -bienvenido al club- solicitando que La Almoraima la  gestione la Junta de Andalucía. Pero los que vivimos en Castellar tenemos buena memoria y recordamos que el Psoe ha estado administrando esta finca prácticamente desde su expropiación a Ruiz Mateos en 1983 y que lo ha hecho con el mismo aire de señorío que tuvieron sus antiguos dueños, los duques de Medinaceli.
            Los castellarenses tenemos buena memoria para recordar los gastos suntuosos de los antiguos gerentes de la finca, la multitud de técnicos venidos de la capital.
            Los cambios de cultivos, recolecciones de fresas, flores que se tiraban en las cunetas de las carreteras  y más recientemente (menos de tres años) 9 millones de euros del programa E de Zapatero. Una nefasta permuta de terrenos entre el ayuntamiento del Castellar (socialista) y los gerentes de la Almoraima  (socialista) y en la que los chisparreros nos quedamos sin 30 hectáreas de tierras que Ruiz Mateos donó al pueblo para su expansión.
            Y ahora, para colmo, los nuevos dueños del latifundio o sea el Partido Popular, manda a una señora  administradora obediente y con intereses económicos muy cercanos  -Isabel Ugalde-, sin comprensión ni compasión que entiende que la hacienda es independiente del pueblo de Castellar porque lo tiene secuestrado ya que el 85% del término municipal está dentro de “su finca”  y  toma como primera medida la de quitar unos pocos huertos a los jubilados y desempleados que tenían para ayudarse en su economía de supervivencia.
            Y todo ésto con la ayuda del Seprona (Guardia Civil). Es decir, como antaño, como cuando  detenían a los piconeros que se atrevían a entrar en las tierras del señorito.
            Entonces los que nos preocupamos de nuestro entorno, de nuestras gentes, de nuestro pueblo, nos preguntamos:
            ¿Quién es ahora el señorito?
            ¿Estamos avanzando o retrocediendo?
            ¿Está viva La Almoraima o asistimos a su entierro?
            ¿Se muere La Almoraima o se muere Castellar?


                                                                                                                    José Fuentes